Cantad al Señor – 16

En cuanto al término “salmodiando”, que aparece en Efesios 5, es importante notar que no sólo identificaba la entonación vocal de una melodía con letra, o texto, sino también la interpretación melódica en las cuerdas instrumentales (creo que podemos acertadamente aplicar ésto a diversos instrumentos, y no sólo a los de cuerda).  Ya que Efesios 5:19 también menciona “cantando”, que obviamente se refiere a entonaciones vocales en general, tal parecería que el próximo término mencionado, a saber, “salmodeando” (hacer melodía) podría referirse a –o al menos dar lugar a ello– las entonaciones musicales del instrumento solo, aparte y separado del cántico simultáneo.  Estoy persuadido de que este aspecto debe ser considerado especialmente a la luz de que en el Antiguo Testamento Dios aceptaba con gran satisfacción las ofrendas melodiosas de una gran variedad de instrumentos cuando éstos eran tocados para su gloria.

  En conclusión, debemos señalar que, basado en las enseñanza bíblica, una de las actividades principales de la Nueva Jerusalem, el cielo, será nuestro cántico al Cordero que fue inmolado.  Habiendo enseñado el libro de Apocalípsis varias veces, una de las realidades que jamás cesa de maravillarme es el hecho de que, ¡usted (el creyente) y yo vamos a estar ocupados eternamente en la alabanza a nuestro Señor y Salvador!  ¡No veo que habrá predicación en el cielo; ya no necesitaremos la fe, no importa cuán precioso don nos sea ahora!  Apocalipsis 15:3, entre otros pasajes, nos habla del cántico… cantando la canción de Moisés y del Cordero.

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