He aquí, el Evangelio

Jesús le dijo :Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí (Juan 14.6 La Biblia).

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Juan 3.16–17 La Biblia).

Ahora mismo sería un momento muy oportuno para que usted dé un giro en su vida. Clame a Jesús, pidiéndole misericordia. Arrepiéntase, confiese sus pecados, y rechácelos.

Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar (Isaías 55.6–7 La Biblia).

Jesús le recibirá y romperá las cadenas del pecado en su vida. Ya Jesús ha prometido que:

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1.9 La Biblia).

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios (Juan 3.18 La Biblia).

Sólo si Jesús dirige su vida podrá usted contar con un viaje seguro por este mundo, y llegar sano y salvo al destino celestial.

¡Que Dios le bendiga!

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