SOS. Si no hacemos algo… morirá

San Luis Potosí… “Si no hacemos algo, morirá”, dijo
el jefe de ambulancias, José Reyes Coluga cuando le
informó a su colega de la condición grave de un niño
que unas horas antes había caído a un pozo abandonado
de 40 centímetros de diámetro y unos 110 metros de
profundidad, y que estaba atorado a la mitad.
Por mucho que quisiera la mamá, quien presenció la caída
del niño, no tenía con qué sacar a su hijo. No hace falta
decir que el niño no podía salir de la prisión en la que se
encontraba y apenas estaba vivo ¿Cómo iba a rescatarse a sí
mismo? Luego llegó un equipo de rescatadores para salvar
al pequeño de lo que uno de ellos luego describió como
“una muerte segura”.
Ellos analizaron la situación e idearon aprisa tres opciones.
Intentaron con la primera y fallaron. Decidieron que la
segunda era tan peligrosa que la abandonaron antes de
ponerla en marcha. La última que les quedaba involucraba
meter a una persona que pudiera alcanzar al niño y traerlo a
la superficie otra vez. ¿Quién podría ser tal persona?
El tiempo se les escapaba cuando el encargado se acordó
de su amiga, una delgada muchacha y la única persona que
podía salvar al niño. Al poco rato después de llegar a la
escena ella se encontró boca abajo en el pozo colgando de
una cuerda atada a los pies. Después de algunos intentos
alcanzó al impotente niño y lo sacó sano y salvo. Luego ella
dio a conocer lo que pensaba cuando, en el pozo, sostenía
en sus manos al pequeño, “No lo voy a soltar por nada del
mundo.”
Querido lector tanto usted como yo nos encontramos en
una situación mucho más grave que la del niño porque
también nos enfrentamos a una muerte segura. Me refiero
al castigo de nuestros pecados. La Biblia dice, “La paga del
pecado es muerte.” (Romanos 6:23) Así como el niño, no
podemos salvarnos de esta muerte, ni podemos depender
de “otras personas.” Lo que necesitamos es un salvador.
Alguien que pueda rescatarnos de la muerte. ¿Habrá una
persona capaz y dispuesta? La Biblia nos identifica al Señor
Jesucristo como el Salvador. Mateo 1:21 dice “llamarás
su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus
pecados.”
Es notable que en el rescate del niño hubiera una sola
persona que pudo salvar al pequeño y así es con el pecador.
Hechos 4:12 dice de Cristo, “no hay otro nombre bajo el
cielo, dado a los hombres en que podamos ser salvos.”
¿Se fijó usted en la seguridad que el niño habría sentido en
las manos de su salvador? ¿Sabía usted que la salvación es
aún más segura? Cristo dijo de los que creen en Él, “yo les
doy vida eterna: no perecerán jamás, ni nadie les arrebatará
de mi mano.” Juan 10:28 ¿Ha sido usted salvado? Crea en
el Señor Jesucristo y será salvo (Hechos 16:31).
por Jasón Wahls, Zacatecas

Sé el primero en comentar en «SOS. Si no hacemos algo… morirá»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*